
El invierno, aunque parezca extraño, tiene un atractivo peculiar y misterioso para realizar muchas actividades en un paisaje que duerme tranquilo y silencioso como un cachorro.
Podemos utilizar raquetas de nieve como los lapones, practicar esquí de fondo en Nerín o en Pineta, senderismo por zonas serranas, BTT sin padecer por el calor y, para los auténticos alpinistas, la montaña invernal y el hielo, avanzar y escalar por una postal petrificada.
Desde Sobrarbe podemos practicar esquí alpino en varios estaciones cercanas. Al norte, piau-Engaly, Saint Lary, Val louron y Peyragudes cruzando el túnel de Bielsa.
Al Oeste, Formigal y Panticosa, y al este, Cerler.