
En verano, la vida llega a su plenitud y, en Sobrarbe, donde más del 50% es espacio natural protegido, la naturaleza nos desborda.
 
Es el momento de disfrutar del baño en el río, de pescar, de leer un libro bajo la sombra, de bucear y compartir secretos con las nutrias, de navegar bajo el sol o las estrellas, de seguir la luz de una linterna en la cueva del tesoro o de penetrar en las gargantas donde viven los tritones.
 .jpg)